Otras actividades: Que tus hijos decidan

Actualmente, los padres se ven más preocupados por las cosas que deberían hacer sus hijos después de la escuela. Unos prefieren matricular a sus hijos en actividades que ocupen un par de días a la semana, otros, en cambio, prefieren dos actividades o incluso 3 durante todos los días.

Querer que tus hijos estén activos más allá de ir al colegio está bueno, pero exigirles a que después de clases sigan con la rutina dinámica, como ir a las clases de teatro, de danza, de básket entre otras, solo generará en él un rechazo por éstas. Todo esto tiene mucho sentido, ya que lo más recomendable es que esas actividades no pasen las 4 horas a la semana, y mejor aún si estas se dan una vez por semana: el sábado.

Lo más recomendable para tu niño es que él sea el que elija la actividad que va a querer realizar. Incluso puedes mencionarlo como algo positivo, ya que si bien es cierto, los padres decidirán al final si se lleva o no a cabo la actividad que el hijo quiere realizar, pero él puede decidir finalmente qué va a hacer. Asimismo, la ventaja de esto es que al decidir qué actividad va a realizar, tu hijo va a aprovechar mucho más el nuevo aprendizaje.

Entonces, si estás a punto de matricular a tu hijo o hija en alguna actividad, es importante que tengas en consideración los siguientes consejos:

• No matricules a tu hijo en algo que a ti te gustaría hacer. Matricúlalo en algo que a él le guste o, si está indeciso, en algo que potencie sus habilidades y que lo atraiga. Si le gustan los deportes y sufre de asma, quizá natación sea una buena idea.

• Considera actividades que desarrollen su creatividad, ya que la carga académica suele ayudar a mejorar razonamiento lógico o a incrementar el conocimiento, pero raramente hace lo mismo con la creatividad.

• No esperes que le guste la primera actividad, es probable que luego te pida cambiar. Si lo hace puedes ceder y cambiar su actividad por otra luego de un par de meses. Sin embargo ten en cuenta que deberás apoyarlo o apoyarla, ya que siempre puede haber momentos difíciles en el aprendizaje.

• Evita exigir desmedidamente en que aprenda algo. Si tu hijo siente que tú quieres que él sea más competitivo o que esté más preparado que otros, puede que logres estresarlo o que se sienta frustrado en caso de no lograr lo que tú planteas.

• Los niños son curiosos por naturaleza, por lo que es más fácil que aprendan sobre química o que se interesen en ésta a través de cursos prácticos para niños (donde hacen experimentos y juegos) que a través de libros y fórmulas que le resultarán aburridos.

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