Obesidad Infantil. ¿Cómo frenarlo?

Puede que hayas escuchado de este tema muchas veces, pero ¿Realmente has tomado consciencia de ello? Millones de niños alrededor del mundo lo padecen, esta enfermedad no sólo afecta en la edad infantil sino que además, perdura por los años, siendo así la causante de innumerables enfermedades incluso la muerte. El peso está muy relacionado con nuestro bienestar y por tal, no debemos dejarlo de lado y actuar frente a ello para evitar futuros malestares.

La obesidad infantil es un problema que los padres mismos pueden evitar. Sabemos que por el ajetreo del trabajo, no nos preocupamos en una buena alimentación para nuestros hijos y que puede que a veces les demos el dinero para que ellos mismos se compren su almuerzo. Pues hay que frenar eso y tener mucho más cuidado. Porque tu hijo o hija puede estar comiendo cualquier comida chatarra de la calle, donde la grasa que ingiere se le pega a sus órganos, tejidos y venas, dificulta su respiración y su metabolismo.

Aunque no lo creas, últimamente se ha visto muchos casos de niños que ya presentan problemas de triglicéridos y colesterol elevado. O adolescentes con cálculos a la vesícula o diabetes. ¿Por qué sucede esto? Por la falta de control paternal y descuido nutricional.

Te enseñamos algunas técnicas para evitar que tu hijo caiga en las garras de la obesidad infantil, aparte de tener una alimentación balanceada, libre de grasas y llena de vegetales, hay otras que también te ayudarán a evitar este mal.

Ejercicios a mil. Por qué no un domingo de descanso se dedican a correr o montar bicicleta un par de horas al día, seguido de una serie de ejercicios como baile o natación. Acompáñalo siempre con una gran cantidad de agua para estar siempre hidratados.

Antes que tu niño coma su plato de fondo, dale sopa. La sopa es una alimento rico en nutrientes y vitaminas, que al estar hecho de líquido permite una sensación de llenura en el niño y de esa manera comerá menos carbohidratos de su plato de fondo.

– Sabemos que será imposible que tu niño deje de comer grasas, pero evita que sea consecutivo. Tal vez 1 vez por semana y mientras va pasando el tiempo redúcelo a 2 veces mes, etc. Si le permites comer grasa, oblígalo a que tome un mate caliente luego de haber ingerido cierta comida y evita que por nada del mundo tome gaseosa helada. Las bebidas calientes permiten una fácil digestión luego de haber ingerido una comida grasosa, reduciendo la formación de células dañinas.

Procura que coma mínimo unas 5 veces al día. El desayuno debe ser el más importante, a media mañana una fruta o un sándwich ligero, el almuerzo moderado pero suficiente para tener as energías de todo el día, a media tarde un vaso de leche o alguna otra fruta suave y en la cena, puede ser una sopa o algo súper suave.

Después de cada comida, evita que tus hijos se sienten por más de 1 hora. Es recomendable que reposen, tal vez unos 5 a 10 min, pero que de ahí realicen alguna actividad física para gastar las energías adquiridas por el alimento.

Todo depende de la buena práctica alimenticia que le des a tu niño, de las buenos hábitos alimenticios, actividad física constante, de esa manera evitarás que tu niño padezca de ésta enfermedad que le puede traer terribles consecuencias en el futuro tanto físicas como psicológicas.

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